Vidrala lanza 260G, una botella de vidrio ultraligera y sostenible, fruto de una colaboración con LiDA. Presentada en el Pabellón de Portugal en la Expo 2025 Osaka, busca redefinir el futuro del envasado premium.
Contexto: La botella 260G pesa un 20% menos que una botella estándar y se fabrica con hasta un 80% de vidrio reciclado. Su diseño versátil está pensado para vinos, licores, aceites y bebidas artesanales. Forma parte de la exposición “Meaningful Partnerships”, incluida en la iniciativa portuguesa Embalagem do Futuro, que reúne a empresas, centros de investigación e instituciones académicas para impulsar la innovación sostenible en el sector del envasado.
¿Por qué es importante?
- Aunque de momento se trata de una prueba industrial con foco en el aligeramiento, reduce significativamente el impacto ambiental del envasado.
- Demuestra que la innovación colaborativa entre industria, academia y sociedad puede generar avances sostenibles.
- Posiciona al vidrio como un material circular de altas prestaciones.
En profundidad: El proyecto 260G nació de la
alianza entre LiDA y Vidrala en Portugal, con apoyo de centros de investigación y entidades del sector. Su diseño con paredes ultrafinas logra minimizar el uso de recursos sin sacrificar resistencia ni estética. La botella presentada en Osaka se acompaña de un vino premium de Esporão, ofreciendo un ejemplo tangible de cómo combinar eficiencia, diseño y sostenibilidad. Es uno de los tres proyectos seleccionados para mostrar cómo la cooperación estratégica puede transformar el sector del envasado en Portugal.
Para acabar: Con 260G, Vidrala no solo presenta un producto, sino un modelo de colaboración que marca el rumbo hacia envases más ligeros, eficientes y respetuosos con el planeta.