Sábado, 18 de julio de 2026
VINOS DE FAMOSOS

Del gol de Iniesta a la Cepa 21 de Imanol Arias: qué famosos tienen bodega en España

Repasamos quién hay detrás de las etiquetas con nombre propio: quién sigue al pie del cañón, quién vendió a tiempo y a quién le salió mal la jugada.

Sergi Cortés 13 de julio de 2026 a las 16:15
Kylie Minogue puso su nombre a un espumoso elaborado en la Bodega Vilarnau. | Creative Commons
Poner el nombre en una etiqueta es fácil. Llevar una bodega, no. Hay famosos que llevan décadas metidos de lleno en el negocio, otros que probaron suerte y se retiraron a tiempo, y algún caso que sirve de advertencia sobre lo que pasa cuando la fama no viene acompañada de gestión.

Bodegas de famosos en activo


Andrés Iniesta es probablemente el caso más mediático del panorama: su Bodega Iniesta, en Fuentealbilla (DO Manchuela, Albacete), nació en los años 90 como proyecto familiar con su padre y apenas 10 hectáreas. Hoy la finca "El Carril" tiene 300, y bajo marcas como Finca El Carril, Corazón Loco y la ya icónica "Min. 116", en honor al minuto de su gol en la final del Mundial 2010.

La bodega se inauguró en 2010 con una inversión de 7,5 millones €, y ha acumulado pérdidas de más de 4,2 millones € a lo largo de su historia (el peor año, 2019, con 760.000€ de pérdidas), lo que obligó a una ampliación de capital de 5,87 millones. 
 

 

Foto: Web Bodega Iniesta


En el Priorat, Lluís Llach lleva desde los años 90 al frente del Celler Vall Llach, en Porrera, junto a Enric Costa. Producción pequeña, pero toda una institución en la zona: aquí el nombre no es solo reclamo, es parte del prestigio de la propia denominación.

En Ribera del Duero, Imanol Arias figura como accionista minoritario de Cepa 21 —un perfil más de inversor implicado que de bodeguero.

Otros nombres con proyecto activo y menos foco mediático: 

  • Amaya Arzuaga — diseña una línea propia dentro de Arzuaga Navarro (Ribera del Duero), la bodega que fundó su padre Florentino a principios de los 90.
  • Roberto Verino — mantiene Bodega Gargalo en DO Monterrei (Galicia), uno de los que lleva más años implicado de verdad.
  • Francisco Rivera — accionista de Liba y Deleite, vinos "Acontia".
  • Cameron Diaz — desde Estados Unidos, elabora su marca "clean wine" Avaline (con Katherine Power). Uno de sus vinos Avaline se elabora en colaboración con la bodega del Penedès Can Ràfols dels Caus.
  • Chimo Bayo — el caso más curioso de todos: el DJ tiene su propio "Hu-Ha Techno Vino", elaborado en Bodegas Antonio Arráez.

Bodegas de famosos vendidas o ya sin vinculación

No todos los proyectos duran para siempre. Joan Manuel Serrat fundó Mas Perinet en 1998 junto a Antonio Casado y Alejandro Marsol, pero acabó vendiéndolo. Antonio Banderas entró en 2009 con el 50% de una bodega en Ribera del Duero; hoy ya no tiene vinculación, y la bodega cambió de manos y de nombre. Kylie Minogue puso su nombre a un espumoso elaborado en la Bodega Vilarnau (Sant Sadurní d'Anoia), un caso más de cesión de marca que de proyecto propio.
 


Carlos Falcó, marqués de Griñón (1937–2020), merece mención aparte: fue uno de los grandes pioneros de la viticultura moderna en España. Impulsó Dominio de Valdepusa —la primera finca española en obtener la calificación de Vino de Pago— y también El Rincón, ambos en la provincia de Toledo. Su legado sigue siendo una referencia para el sector.

Bodegas que acabaron en concurso de acreedores


El proyecto Casalobos, impulsado por la mítica "Quinta del Buitre" del Real Madrid acabó en concurso de acreedores en 2009:

  • Creada en 2003 por 23 socios, inició actividad en 2008 tras un plan inversor de 4,9 millones €.
  • Entre los socios: los futbolistas de la Quinta del Buitre (Butragueño, Sanchís, Míchel, Martín Vázquez), además de Aitor Karanka, el cantante Miguel Bosé, el tenista Pato Clavet y el jugador de baloncesto Antonio Martín.
  • Entró en concurso de acreedores en 2011.
  • Diez años después, en 2022, salió a subasta pública por 1,72 millones €
  • Empresarios del sector del aceite resucitaron la bodega a finales del 2024
Bodegas Martúe nació en el año 2000 con Fausto González como fundador y una apuesta ambiciosa: sus vinos llegaron a lograr la calificación de Vino de Pago, una de las más altas del sistema español. 

Entre sus accionistas figuraba Emilio Aragón. Pero el proyecto se torció por dentro: en 2014, el accionista mayoritario presentó una querella contra Aragón y otros cuatro miembros del consejo de administración por presunto delito societario y falsificación documental, en medio de acusaciones cruzadas entre los propios socios.

Aragón acabó siendo cesado del consejo. Poco después, la bodega entró en concurso necesario de acreedores. 
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