Pazos de Lusco renueva su imagen para reforzar el carácter elegante y sereno de sus Albariños. La bodega gallega de la D.O. Rías Baixas actualiza su identidad visual con una estética inspirada en la calma del atardecer y en esos momentos del día en los que todo invita a bajar el ritmo.
Contexto: Pazos de Lusco, ubicada en el Condado do Tea, presenta una nueva imagen más elegante, sofisticada y contemporánea. El rediseño busca trasladar visualmente la esencia de sus vinos: Albariños serenos, equilibrados y pensados para acompañar momentos de desconexión y disfrute pausado. La nueva identidad se inspira en el paso del día a la noche, cuando la luz se atenúa y el entorno invita a ralentizar.
Por qué es importante? El cambio de imagen refuerza el posicionamiento de Pazos de Lusco dentro de la D.O. Rías Baixas. La bodega quiere diferenciarse no solo por el origen, sino también por un estilo de Albariño más suave, redondo y equilibrado. La renovación visual conecta el vino con una idea de consumo más emocional: calma, autenticidad y disfrute tranquilo al final del día.
Qué sabemos? Pazos de Lusco ha actualizado su identidad visual con una imagen más premium y contemporánea. La nueva estética utiliza tonos profundos, texturas y acabados cuidados para reforzar el carácter elegante de la marca. El rediseño se inspira en la calma del atardecer y en la transición entre el día y la noche.
Qué dicen? Desde el equipo de Marketing de Pazos de Lusco explican que con esta nueva imagen querían trasladar visualmente aquello que define a Lusco desde el origen:
“un Albariño sereno, elegante y pensado para disfrutar de esos momentos del día en los que todo invita a bajar el ritmo”. También destacan el papel de la crianza sobre lías, que aporta mayor suavidad, redondez y una textura sedosa al vino.
En profundidad: El nuevo diseño apuesta por una estética más cuidada y sofisticada, alineada con el posicionamiento premium de la marca. La inspiración en el atardecer no es solo visual.
También funciona como relato de consumo: un vino asociado a la pausa, la desconexión y el placer tranquilo. En boca, Lusco se define por un estilo elegante y sedoso, con aromas frutales y florales, notas de fruta madura y manzana, y una sensación más envolvente que refuerza su personalidad dentro de Rías Baixas.