Bodega Numanthia culminó la vendimia más temprana de su historia. Las primeras elaboraciones de la añada 2026 muestran una combinación de gran expresión frutal, taninos maduros y fluidos, menor grado alcohólico y un pH más bajo de lo habitual.
Contexto: El ciclo vegetativo fue precoz desde el inicio. Las lluvias acumuladas durante otoño e invierno favorecieron un buen estado hídrico del viñedo y, junto con las temperaturas del ciclo, adelantaron la maduración y la vendimia.
Qué sabemos? Las primeras catas apuntan a aromas de fruta roja y negra, especias, regaliz y notas florales, con una frescura marcada y un perfil equilibrado. Numanthia destaca especialmente la respuesta de sus viñedos viejos, que han aprovechado bien las condiciones del año y muestran ya un buen potencial en esta fase inicial de elaboración.
Qué dicen: “Encontramos una fruta muy viva, taninos maduros y una frescura que nos hace ser optimistas con los vinos que estamos elaborando”,
explica Jesús Jiménez, director técnico de Bodega Numanthia.
En profundidad: La gestión del desarrollo vegetativo también ha sido clave para alcanzar una maduración equilibrada y un potencial especialmente interesante en los taninos. Los vinos todavía deberán completar su evolución en bodega, pero las primeras impresiones sitúan 2026 como
una añada con intensidad frutal, madurez y frescura, manteniendo el carácter de los viñedos viejos y la identidad de Toro.