

DIAM ha cumplido 20 años y lo celebró en Rioja con un encuentro que reunió a bodegas, instituciones y profesionales para poner en valor una trayectoria que ha redefinido la crianza en botella. Dos décadas protegiendo la identidad aromática del vino y situando el control del oxígeno en el centro de la enología moderna.
Contexto: En el espacio gastronómico Villa Lucía (Laguardia), los asistentes disfrutaron de una selección de vinos internacionales —todos tapados con DIAM— que evidenciaron la seguridad organoléptica y la neutralidad sensorial que caracterizan a la compañía. Una demostración práctica del porqué DIAM se ha convertido en un aliado estratégico para miles de bodegas en todo el mundo.
Por qué es importante
Qué sabemos? DIAM nació con un propósito claro: garantizar la ausencia de TCA y estabilizar la evolución del vino en botella. Su proceso innovador asegura tapones libres de desviaciones aromáticas y con una transferencia de oxígeno controlada, ofreciendo a los enólogos una herramienta para dirigir la longevidad y el perfil final del vino con mayor precisión.
A fondo: François Margot, Director Comercial y de Marketing de Diam Bouchage, recordó durante el acto el impacto del proceso DIAMANT® en la industria. Esta tecnología ha permitido preservar la integridad aromática del vino, evitando alteraciones y asegurando que cada botella evolucione tal como el enólogo la concibió.
En estas dos décadas, DIAM se ha consolidado como un socio técnico que aporta fiabilidad, consistencia y previsibilidad, tres pilares esenciales en un contexto de creciente exigencia enológica y mercados internacionales altamente competitivos.
Situación actual: La compañía ofrece hoy una gama completa de soluciones enológicas adaptadas a vinos jóvenes, crianzas, largas guardas y espumosos, siempre con el control del oxígeno como eje central. Su liderazgo se sustenta en investigación, precisión industrial y una filosofía enfocada en la protección sensorial del vino.
Cierre: Veinte años después, DIAM no solo celebra un aniversario: celebra haber cambiado el estándar de calidad en la crianza en botella. Y lo hace reafirmando su papel como garante de los aromas del vino y como socio técnico indispensable para las bodegas que buscan consistencia y precisión.