La albariño y la albillo real son variedades autóctonas. La primera está profundamente vinculada a Pontevedra y a la identidad de la DO Rías Baixas; la segunda es una uva castiza e histórica de la Sierra de Gredos.
La moscatel de grano menudo es la excepción: pertenece a la gran familia mediterránea de los moscateles y no tiene origen ibérico, aunque acumula siglos de tradición en Navarra.
Los tres vinos comparten su capacidad para expresar el territorio y ofrecer complejidad, identidad y vocación gastronómica. Cuestan entre 14 y 18 euros, pero incorporan elaboraciones y crianzas propias de categorías superiores.
Fillaboa 2024: la versión atlántica
El vino. Está elaborado exclusivamente con albariño procedente de los viñedos propios que la bodega cultiva en Salvaterra de Miño, dentro de la DO Rías Baixas. Su precio se sitúa en los 19.30 euros..
Contexto. Fillaboa es una de las propiedades históricas más grandes de Galicia. La finca comprende 74 hectáreas, 50 de ellas plantadas con albariño y repartidas en 12 pagos junto a los ríos Tea y Miño, cerca de la frontera con Portugal. Pertenece a Masaveu Bodegas desde el año 2000.
En profundidad. Tras la fermentación, el vino permanece un mínimo de seis meses sobre sus lías finas en depósitos de acero inoxidable. Esta crianza aporta estructura y volumen sin esconder el carácter fresco, floral, cítrico y salino de la albariño. La bodega trabaja, además, con levaduras autóctonas seleccionadas en la propia finca.
Te gustará si… buscas un blanco fresco, pero no ligero, con fruta, acidez y un marcado carácter atlántico. Es una apuesta segura para acompañar mariscos, pescados, arroces marineros o una comida larga frente al mar.
Las Moradas Albillo Real 2025: el blanco de montaña
El vino. Blanco ecológico de la DO Vinos de Madrid elaborado con albillo real, una variedad histórica de la Sierra de Gredos. Su precio ronda los 13,99 euros.
Contexto. Las Moradas de San Martín trabaja viejas cepas en vaso cultivadas en secano sobre suelos graníticos y pedregosos de montaña. Tanto el viñedo como la bodega cuentan con certificación ecológica.
En profundidad. La vendimia es manual y seminocturna, con dos pasadas por parcela. El vino fermenta de forma natural con las levaduras propias de la uva y envejece durante ocho meses en barricas usadas de roble francés de 500 litros. Un 18% se elabora sin sulfitos y el vino se embotella sin clarificar ni filtrar.
En nariz aparecen recuerdos de pera, membrillo, orejones, azahar, jazmín y piel de pomelo. En boca es untuoso, sápido y ligeramente salino, con el carácter singular y gastronómico propio de la variedad.
Te gustará si… prefieres los blancos con textura, crianza y capacidad para acompañar platos contundentes. Funciona con arroces, quesos, aves, atún, pescados grasos e incluso algunos guisos.
Oxoa 2023: un moscatel seco e inesperado
El vino. Blanco seco elaborado con un 100% de moscatel de grano menudo procedente de la finca Altos de Traibuenas, en Navarra. Su precio oficial es de 17,50 euros.
Contexto. Bodegas Ochoa es una casa familiar de Olite que ha convertido la moscatel en una de sus variedades más representativas. Según relata la propia bodega, la uva llegó a la localidad de la mano del rey Teobaldo en el siglo XIII. Es una historia muy arraigada en la casa, aunque no se aporta documentación histórica que permita confirmarla.
En profundidad. Oxoa rompe con la idea de que el moscatel debe ser necesariamente dulce. Fermenta en barricas de roble francés, permanece cuatro meses en madera y completa otros diez meses de crianza sobre lías en huevos de hormigón.
Ofrece aromas de pera, piña, mango, pomelo, jazmín, azahar e hinojo. En boca es fresco, sedoso y persistente, con concentración y acidez suficientes para evolucionar entre cinco y diez años.
Te gustará si… disfrutas con los blancos aromáticos, pero buscas un vino seco, elegante y alejado de perfiles empalagosos. Pruébalo con sushi, pescados grasos, cocina asiática ligeramente especiada, aves, setas o quesos cremosos.
Para acabar: Tres territorios, tres variedades y tres maneras de entender el vino blanco. Fillaboa apuesta por la frescura atlántica; Las Moradas, por la profundidad mineral y la crianza; y Oxoa, por reinterpretar en seco una variedad tradicionalmente asociada a los vinos dulces.