En el marco de la Barcelona Wine Week, las principales bodegas del movimiento B Corp en España han puesto en común experiencias y estrategias para situar la sostenibilidad y el impacto positivo en el centro del negocio del vino. Lo han hecho en la mesa redonda “Innovación e impacto: historias B Corp”, una sesión que evidencia cómo los estándares B Corp están dejando de ser un distintivo reputacional para convertirse en una verdadera herramienta de gestión estratégica.
Contexto: El sector vitivinícola afronta un punto de inflexión marcado por el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales, la evolución de las expectativas de consumidores e inversores y el reto del relevo generacional. En este escenario, las bodegas B Corp defienden modelos empresariales más responsables como una respuesta estructural —no coyuntural— a los nuevos desafíos del mercado.
¿Qué sabemos?
- Siete bodegas referentes del movimiento B Corp en España han impulsado la sesión: Abadía Retuerta, Albet i Noya, Alma Carraovejas, Alonso & Pedrajo Viticultores, Bodegas Baigorri, Grupo Raventós Codorníu y Vallformosa.
- En solo un año, el número de bodegas B Corp en España ha pasado de 2 a 9.
- A escala global, el movimiento B Corp agrupa a 82 bodegas, con una facturación agregada superior a los 3.000 millones de euros.
- El debate ha sido moderado por B Lab Spain, impulsor del movimiento B Corp en el mercado estatal.

Qué dicen?
- Enrique Valero (Abadía Retuerta) destaca el valor de B Corp como movimiento colectivo para afrontar retos compartidos como el cambio climático.
- Pedro Martínez (Bodegas Baigorri) subraya que los estándares B Corp ayudan a medir y poner en valor el impacto ante el consumidor final.
- Sergio Fuster (Raventós Codorníu) señala B Corp como una “brújula estratégica” en la toma de decisiones de expansión, demostrando que sostenibilidad y rentabilidad no son incompatibles.
- Marta Vidal (Vallformosa) remarca el impacto interno del proceso B Corp, especialmente en la implicación de las personas y la cultura corporativa.
En profundidad: La reciente actualización de los Estándares B Corp refuerza un marco más exigente y verificable, con foco en acción climática, gobernanza, trabajo justo, circularidad y gestión ambiental. Para las bodegas, esta hoja de ruta se convierte en una herramienta práctica para transformar el sector desde dentro, preservando el territorio y asegurando la viabilidad futura del vino como actividad económica y cultural.

