

¿Gusta el mismo vino a quien lo bebe que a quien lo recomienda? Esta es la pregunta que quiere responder el Barcelona Wine Test, que vuelve con una nueva edición: 250 catadores no profesionales probarán los vinos a ciegas el 19 de diciembre, y después lo hará un jurado de profesionales.
Por qué es interesante: normalmente, en un concurso de vinos deciden los expertos. Aquí también tiene voz el consumidor. Y lo más curioso es comparar los dos resultados: habrá vinos que triunfarán entre ambos jurados y otros que solo convencerán a uno de los dos.
Cómo funciona:

Quiénes son los 250: los catadores se buscan a través de las redes sociales. También responden encuestas sobre qué vinos compran, dónde los compran, en qué ocasiones los beben, etc. Con estos datos se elaboran informes que permiten entender mejor cómo es el consumidor real, más allá de la nota que ponen a cada vino.
Cómo fue el año pasado: la primera edición reunió a 150 catadores, seleccionados a partir de 500 encuestas, con perfiles diversos de edad y género. Puntuaron 200 vinos. Este año, el jurado de consumidores crece hasta las 250 personas.
La cata profesional: Igual que en la primera edición, participarán 25 prescriptores, entre sumilleres, compradores, distribuidores e importadores. Se puntúa sobre 100, un sistema que permite otorgar medallas.
Quién ganó: el jurado popular premió vinos catalanes como Saó Abrivat 2022, de Mas Blanch i Jové, y Gregal d’Espiells 2024, de Juvé & Camps (Penedès). Del resto del Estado, destacaron Vatan 2021, de Bodegas Ordóñez (Castilla y León), y VS Murua 2021, de Bodegas Murua (Rioja Alavesa).
Con una sola inscripción, las bodegas envían vinos que optan a los premios de ambos concursos. Hay que inscribirse y hacer llegar las muestras antes del 4 de diciembre.