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]Louis Roederer vuelve a situarse en la cima del champagne mundial. La histórica Maison francesa ha sido elegida, por séptimo año consecutivo, como la “Marca de Champagne más admirada del mundo”, consolidando un liderazgo difícil de replicar en un sector altamente competitivo.
Contexto: El reconocimiento lo otorga la revista Drinks International a partir de un panel internacional de expertos que incluye sommeliers, Masters of Wine, importadores, periodistas y especialistas del sector. Se trata de uno de los rankings más influyentes del mundo del vino y el champagne.
¿Por qué es importante? Louis Roederer ha liderado este ranking durante siete años consecutivos y ha sido la más votada en ocho de las doce ediciones. Esto refuerza su posición como referente global en calidad, marca y coherencia estilística.
¿Cómo funciona? El jurado valora aspectos clave como la calidad y consistencia de las cuvées (especialmente los no vintage), el posicionamiento de marca, la relación calidad-precio y el prestigio dentro del sector.
En este sentido, destacan la regularidad de los vinos de Roederer, su compromiso con la viticultura sostenible y un savoir-faire construido a lo largo de generaciones.
¿Qué dicen? Según el periodista Giles Fallowfield, responsable del informe, “es un logro sorprendente” que una empresa familiar domine con tanta contundencia el ranking. Por su parte, Frédéric Rouzaud, CEO de la Maison, subraya que este reconocimiento es un estímulo para seguir elaborando vinos que expresen emoción, terroir e identidad.
Con cifras:
- 250 años de historia (fundada en 1776)
- 7 años consecutivos como marca más admirada
- 8 liderazgos en 12 ediciones del ranking
- 250 hectáreas de viñedo propio
- 135 hectáreas certificadas en ecológico
En profundidad: El premio llega en un momento simbólico: el 250º aniversario de la Maison. Al mismo tiempo, coincide con otra efeméride clave: los 150 años de la cuvée Cristal, creada en 1876 para el zar Alejandro II y convertida hoy en uno de los grandes iconos del champagne. Este doble aniversario refuerza la idea central del proyecto Roederer: una combinación de tradición, control del vignoble —con una apuesta pionera por la propiedad de los viñedos— y una innovación constante que le permite mantenerse a la vanguardia del sector.