La añada 2021 de Doroteo refuerza el vínculo con el origen familiar en
Ribera del Duero, mientras que
Vides de Córgomo 2024 consolida la identidad mineral de
Valdeorras. Dos vinos, dos territorios, una misma mirada: respeto absoluto por el viñedo.
Contexto: Pago de los Capellanes presenta dos lanzamientos que explican bien su modelo. Por un lado, Ribera del Duero desde la memoria y las viñas viejas. Por otro, Valdeorras desde la exploración de suelos y microclimas.
Por qué es importante?El movimiento no es menor. Refuerza una estrategia clara: construir valor desde el origen. Menos volumen, más identidad. Menos producto genérico, más relato.
Qué sabemos?
- Doroteo 2021: La añada 2021 nace de la viña más antigua de la familia y rinde homenaje directo a Doroteo Rodero. Destaca por sus notas limpias y profundas de fruta negra silvestre (moras y arándanos), fruta roja madura como cereza y grosella, y un fondo floral. Un vino que conecta con la esencia de la tinta fina en Ribera del Duero y que se posiciona claramente en el segmento más alto de la bodega. Más que una etiqueta, es una declaración de origen.
- Vides de Córgomo 2024: Desde las laderas de pizarra de Valdeorras, esta nueva añada reafirma el carácter del proyecto gallego del grupo. La nariz combina notas florales, cítricas y balsámicas con el volumen y la suavidad que aportan las lías.
El motivo: Dos vinos que responden a una misma lógica: dejar que el viñedo marque el camino. Doroteo mira al legado familiar; Córgomo, al suelo y al paisaje. Dos formas de construir identidad desde el origen.
En profundidad: Doroteo 2021 se sitúa como vino de guarda, de relato y posicionamiento premium. Vides de Córgomo 2024 juega en un perfil más gastronómico, versátil y con mayor rotación. Juntos, refuerzan el equilibrio del portafolio. La propuesta no se queda en la botella. Pago de los Capellanes abre sus puertas a visitas y catas donde el consumidor puede entender esta dualidad entre Ribera del Duero y Valdeorras desde el territorio, el viñedo y la copa.