Tal y como informa eleconomista.es, la sucesión de Josep Ferrer Sala ya tiene forma: sus cuatro hijos y su viuda se reparten a partes iguales el 42,75% de Freixenet, sin alterar el pacto de control con la alemana Henkell Freixenet.
Contexto: Ferrer Sala, antiguo presidente de honor de la firma, fue el arquitecto de la internacionalización de Freixenet. Falleció hace algo más de un año y mantenía el último gran paquete familiar no vendido en 2018. El pacto de socios firmado entonces se mantiene intacto.
Por qué es importante?
- Gobernanza: se preserva el 50/50 entre familias históricas y el socio industrial alemán.
- Estrategia: continuidad ejecutiva en un momento de cambios profundos (modelo productivo, mercados y portafolio).
- Mercado: estabilidad accionarial mientras el grupo redefine su posicionamiento global.
Qué sabemos? No hay cambios en el control ni en la estructura: bicefalia con Andreas Brokemper (CEO del grupo) y Pere Ferrer como consejero delegado. La matriz presenta resultados consolidados; Freixenet reconoce presión de costes por la sequía prolongada.
Al detalle:
- 42,75% del capital: repartido entre cinco herederos (8,55% cada uno).
- 1.250 M€ de facturación del grupo en 2024 (+1,5%).
- 154 trabajadores afectados por el ERE anunciado.
- Vendimia 2025: +45% vs 2024; precio de la uva 0,52 €/kg.
En profundidad:
- Giro estratégico hacia “marca maestra”: además de cava, mayor peso de prosecco, vinos franceses y referencias sin alcohol.
- Decisión táctica: dejar de vender cava en Alemania, Austria y Suiza bajo la enseña Freixenet y cubrir demanda con espumosos de fuera de la región.