Jueves, 12 de marzo de 2026
TENDENCIAS DEL VINO

Nuevos aires para una joya del Mediterráneo: la monastrell de Murcia

Las tres DO murcianas —Jumilla, Yecla y Bullas— reivindican en la Barcelona Wine Week que con esta uva también se elaboran vinos tintos frescos, además de estructurados y dulces.

Jordi Bes Lozano 5 de febrero de 2026 a las 10:13
Las nueve copas de la cata, una de macabeo y las ocho restantes de monastrell. | Vilateral
Las nueve copas de la cata, una de macabeo y las ocho restantes de monastrell. | Vilateral
El inconformismo que caracteriza a muchas regiones vitivinícolas puede dar lugar a gratas sorpresas. Las tres denominaciones de origen (DO) de la Región de Murcia —Jumilla, Yecla y Bullas— han protagonizado una de las catas de la Barcelona Wine Week (BWW) que han resultado más reveladoras: de vinos murcianos de monastrell no solo se elaboran tintos estructurados o dulces, sino que también se han abierto camino aquellos tintos que, pese a mantener un destacado grado alcohólico, presentan un perfil fresco y amable, en sintonía con las nuevas tendencias.

El sumiller, colaborador en España de la crítica de vinos Jancis Robinson y director de bebidas de elBullifoundation, Ferran Centelles, ha guiado la cata, que se ha iniciado con un macabeo y ha dado paso a ocho monastrells, desde los más sutiles hasta los más potentes, siendo el último de ellos un dulce. Con la cata, según el presidente de la DO Bullas, Francisco Carreño, quieren contribuir a “no perder la singularidad” de la monastrell en Murcia: “Dentro de la tendencia a la homogeneización, querer destacar y ofrecer algo diferente es tarea de todos”.

 

La sala de catas de la BWW llena para descubrir los nuevos aires de la monastrell en Murcia. Foto: Vilateral


La monastrell es una de las variedades tintas más plantadas del Estado español, con la Región de Murcia a la cabeza. Sus DO presentan diversos rasgos distintivos: a caballo entre Albacete y Murcia se encuentra la DO Jumilla, que es una de las regiones de Europa que puede haber tenido una de las trayectorias vitivinícolas más dilatadas, como apunta la existencia de vestigios de Vitis vinifera que se remontan alrededor del 3000 a. C. La vecina DO Yecla es la única denominación de origen del Estado español integrada por un solo municipio y cerca del 80% de su producción se exporta, mientras que la DO Bullas se ubica en el noroeste más montañoso de Murcia.

El nombre monastrell procede del latín Monasteriellu y es una variedad muy antigua, cuya expansión histórica está ligada a los monasterios y a la Corona de Aragón. Según el lugar también se la conoce como mourvèdre, rossola nera o mataró, en este último caso en el Maresme. La monastrell es una variedad que se desarrolla bien pese a la escasez de agua, motivo por el cual está bien adaptada al sureste de la península Ibérica. Centelles ha defendido que, más que de clima mediterráneo, en la Región de Murcia debería hablarse “de un clima árido o semidesértico”.

 

El sumiller Ferran Centelles conduce la cata de monastrells de la Región de Murcia. Foto: Vilateral


Aunque Murcia es conocida por ser una de las principales huertas del Estado español, algo que han hecho posible los trasvases de agua, el viñedo es de secano. Como mucho se permite el riego de apoyo para garantizar su supervivencia. Ahora bien, las tres DO vitivinícolas se concentran en zonas más de montaña y el 35% de la Región de Murcia se sitúa por encima de los 600 metros sobre el nivel del mar, ha subrayado Centelles: los suelos más pobres de montaña o los contrastes térmicos son cualidades que también permiten elaborar vinos con acidez y aromáticos.

“Un descubrimiento” incluso para sumilleres


En la cata, vinos de monastrell que ya son un clásico y que situaron a Murcia en el mapa —incluso en Estados Unidos— como los tintos Casa Cisca (DO Yecla) y El Nido (DO Jumilla) o el dulce Castaño Monastrell Dulce (DO Yecla) han sido precedidos por vinos más frescos y sutiles, comenzando por el Parajes del Valle Monastrell (DO Jumilla), un perfil que ha generado sorpresa al menos entre parte del público. “Para mí ha sido un descubrimiento la vertiente más fresca de la monastrell”, ha admitido el sumiller Rafael Sabadí, del bar de vinos Uain de L’Escala (Alt Empordà), y no ha sido el único.

El también sumiller Xavier Barba, de la asesoría vinícola Entrevins, ha manifestado que “sorprende la acidez y la frescura” de estos vinos teniendo en cuenta su elevado grado alcohólico, de modo que cada vez resultan más bebibles: “Son intensos, pero muy agradables”. La sumiller e influencer Marta Clot ha subrayado el potencial comunicativo de la nueva vertiente de los vinos murcianos de monastrell y en particular le ha sorprendido el dulce, ante el cual Centelles le ha expresado que los dulces de monastrell tienen mucha salida en restaurantes.

Tras estas intervenciones y ante retos como la falta de relevo generacional o el descenso del consumo de tintos, el presidente de la DO Yecla, Rafael Verdú, ha manifestado que no tienen “otro remedio” que cambiar la imagen de la monastrell para garantizar el futuro vitivinícola en Murcia, mientras que el de la DO Jumilla, Silvano García, ha precisado que la nueva vertiente “no viene a sustituir, viene a completar” la gama de vinos más clásica, que también ha sido reivindicada entre el público. El sumiller y consultor Lucas Payà, especializado en EE. UU., y la periodista y Master of Wine británica Sarah Jane Evans han recordado el papel que desempeñaron en su día vinos como El Nido para abrir mercado en EE. UU., y Evans también ha destacado el vino Clio de Juan Gil.

En cualquier caso, si se mira con perspectiva, elaborar vinos de monastrell más delicados es volver a las raíces, subraya Emilio Sánchez, de Bodega Cerrón (DO Jumilla), una de las bodegas murcianas presentes entre los expositores de la BWW. “Cuando empezamos a hacer vino los abuelos lo probaban y decían que no estábamos inventando nada”, rememora. En su caso, explica que, como era habitual hace décadas —antes de que se valoraran tanto los vinos más alcohólicos—, también han optado por elaborar monastrells frescos, ligeros y sin madera que representen el suelo y la variedad.

 

El vino Parajes del Valle Monastrell 2024 es un buen ejemplo de monastrell fresca. Foto: Vilateral


La “Revolución Monastrell” a través de los vinos


Según las DO murcianas, en Jumilla la monastrell se caracteriza por su estructura, potencia y profundidad, así como por su capacidad de guarda. Procede en muchos casos de viñas viejas y existen plantaciones en pie franco. En Yecla, es prácticamente un monocultivo y da lugar a vinos intensos, expresivos y estructurados, con notable graduación alcohólica, fruta madura y taninos vivos. En Bullas, refleja la frescura de la altitud: las oscilaciones térmicas y los suelos de montaña favorecen vinos con acidez natural y mayor expresión aromática. 
 
Más allá de estos perfiles que, con carácter general, pueden encontrarse según la DO, hoy en día los vinos de monastrell de Murcia muestran una diversidad que los hace versátiles en la mesa y aptos para múltiples gustos. De ahí que la sesión se haya denominado “Revolución Monastrell. Vinos que han marcado el resurgir de una variedad ancestral” en las tres DO murcianas.

A continuación, tenéis los nueve vinos que han participado en la cata, en el mismo orden de la presentación realizada por Centelles, comenzando por los más frescos y terminando por los más intensos:
 

Los nueve vinos de la cata de monastrells de la Región de Murcia. Foto: Vilateral


Casa del Capitán Macabeo 2023, de Bodegas Barahonda (DO Yecla)
100% macabeo - 8 meses en roble francés

Primer vino de la cata para abrir boca y recordar el gran potencial de envejecimiento que tienen los vinos de macabeo en Murcia. Centelles también ha recomendado visitar la bodega por su restaurante.

Parajes del Valle Monastrell 2024, de Parajes del Valle Bodegas y Viñedos (DO Jumilla y ecológico)
100% monastrell - fermentación en acero inoxidable y reposo en hormigón

Se trata de un vino que, según ha confesado Centelles, le fascina por su delicadeza. “Ágil, fácil, divertido, con poca complicación”, ha destacado. Un vino “glu-glu” que encaja con las nuevas tendencias.

Casa Castillo Las Gravas 2023, de Bodegas Casa Castillo (DO Jumilla y ecológico)
92% monastrell y 8% garnacha tinta - 22 meses en fudres de 5.000 litros y fudres pequeños de 500 litros

Otro ejemplo de monastrell delicada. La bodega ha incrementado el número de cepas por hectárea: así baja el rendimiento por planta, pero se mantiene por hectárea y se concentra el sabor en el vino.

Finca Paso Malo 2021, de Bodegas Lavia (DO Bullas y ecológico)
100% monastrell - 16 meses en barrica usada de 500 litros de roble francés

Un vino a medio camino entre monastrells más delicadas e intensas. Nace de una de las subzonas que podrían identificarse en Bullas, Paso Malo, y destaca por su tanino vegetal, que le aporta frescura. 

Pura Viña Paraje Oeste 2021, de Bodega Pura Viña (DO Bullas)
100% monastrell - 9 meses en barricas de roble francés de cuarto uso

Procede de la viña más expuesta al calor, pero Centelles lo prefiere frente a otro de viña umbría. Es profundo y persistente, con notas confitadas de higo y una textura sedosa.

Casa Cisca 2020, de Bodegas Castaño (DO Yecla)
100% monastrell - 16 meses en barricas nuevas de roble francés y americano

Según recuerda Centelles, “uno de los grandes referentes del vino monastrell”. La madera se hace más presente y aparece la dulzura y el tanino, que el sumiller valora en positivo por tratarse de monastrell.

3000 Años añada 2020, de Bodegas del Rosario (DO Bullas)
50% monastrell y 50% syrah - crianza de 15 meses en barricas de roble francés de primer uso

Colaboración con el Master of Wine Norrel Robertson (El Escocés Volante) que ha dado lugar a un vino contundente, con un trato “exquisito” de la barrica y con la syrah como aliada, señala Centelles.

El Nido 2023, de Bodegas El Nido (DO Jumilla y ecológico)
Cabernet sauvignon y monastrell - 23 meses de envejecimiento en barricas nuevas de roble francés y americano

Una “bomba” de fruta y concentración, según Centelles, que representó un antes y un después en la historia de la monastrell en la década de 2000 con su irrupción en EE. UU.

Castaño Monastrell Dulce 2022, de Bodegas Castaño
100% monastrell - 6 meses en barrica de roble

Centelles subraya que a los sumilleres les puede costar encontrar buenos vinos con un perfil como este, un dulce sin fortificar, representativo de los “dulces, pero no muy dulces” de Murcia.
Participación